LATERALIDAD

Lateralidad y coordinacion

Lateralidad y coordinacion
16 Dic

Durante el juego, el portero toma decisiones a partir de sus patrones mentales y de todas las sensaciones que guarda en su memoria corporal. Tal y como explicábamos en artículos anteriores, la lateralidad está estrechamente relacionada con el equilibrio postural, presente en toda acción coordinada que requiera previamente desplazamiento, frontal o lateral, reincorporación tras una primera acción y de cambio de dirección, tras acción inmediata.

Cuando un portero responde con un gesto técnico en respuesta a una situación concreta, transcurre un cierto tiempo entre lo que ve y el tiempo para procesar la informacion y ejecutar la acción. Este intervalo de tiempo –tiempo de reacción– condiciona la acción técnico–táctica, ya que depende del estado físico, activación, seguridad, posición inicial, velocidad, distancia del balón, complejidad del movimiento, así como de los aspectos más neurológicos presentes en el rendimiento, como la lateralidad con la que ejecuta la acción coordinada con las manos o pies, principalmente el ojo director (Cardinali, 2007). Por tanto, si el equilibrio y la lateralidad fallan en algún momento, a nivel cerebral también se produce un desajuste temporal entre lo que ocurre y lo que percibe el portero, con consecuencias en la respuesta y tiempo de reacción.

Por ejemplo, en un partido con un resultado parcial en el primer tiempo de 2-0, puede ocurrir que en la situación del segundo gol el portero se equivoque en la salida desde su portería, dejando una situación de 1xP en la que al no reducir bien el ángulo de tiro deje espacio suficiente al poseedor del balón que finaliza la jugada con disparo cruzado difícil de atrapar.

Un aspecto importante para que el portero pueda leer corporalmente esta situación, es que el jugador que termina marcando gol domine corporalmente la jugada y entre mejor colocado que el portero, dando la oportunidad a su equipo para que aproveche bien los errores no forzados de la defensa contraria llegando la segunda línea de su equipo sin dificultad, con un buen trabajo ofensivo colectivo de todo el equipo.

O también puede ocurrir que el portero en una situación ofensiva, realice una parada cubriendo bien el espacio, controlando con su cuerpo la colocación y posición corporal respecto al poseedor del balón, y dominando la salida de Px1 ante un golpeo que intuye con poca potencia y atrape el balón con las piernas sin dificultad.

En cada una de estas situaciones, la responsabilidad de dirigir a todo el equipo según estilo y modelo de juego, es de todo el equipo, pero el portero por su posición en el campo tiene mas información al disponer de mejor campo visual de todos los componentes del juego. Llopis, (L. 2010).

Por tanto, la precisión técnico–táctica del portero en acciones donde debe intervenir con las manos o con los pies a tiempo, indica la importancia de trabajar la Lateralidad somato–sensorial y potenciar todos los recursos corporales necesarios en las acciones coordinadas.

"En el deporte, lo más importante es tomar decisiones a tiempo. Para manejar esta precisión en escenarios continuamente cambiantes, los deportistas, deben: sentir que dominan su perfil corporal en coordinación con lo que ven, ser emocionalmente inteligentes y ser mentalmente fuertes. Principio fundamental del Entrenamiento en LATERALIDAD"

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