LATERALIDAD

[1] Lateralidad, inteligencia corporal

[1] Lateralidad, inteligencia corporal
18 Ago

PRESENTACIÓN.

Muchas de las respuestas a las preguntas relacionadas con  la lateralidad, la personalidad y la toma de decisiones del portero, las encontramos en los estudios de Neurociencia y Deporte, gracias a los cuales sabemos que éste es una mezcla de reacción biomecánica–emocional, que al procesar la información a nivel mental y decidir, actúa con programas cerebrales que ayudan a entender porqué elige una respuesta técnica u otra en una situación táctica concreta, individual o colectiva.
 
[The Best Saves of Rafa Romo]

Todas las acciones que ejecuta el portero en la competición, las realiza siempre bajo un nivel de presión elevado porque tomar decisiones eficaces en cortos espacios de tiempo y en situaciones continuamente cambiantes, es difícil y a veces, altamente estresante. Pero sea cual sea la situación que se le presente en el juego, al portero, se le va a exigir siempre que se muestre equilibrado, seguro en sus acciones con una dirección mental en su cerebro rumbo a un comportamiento y objetivo colectivo, que en términos de calidad, se traduce en “portería a cero”.

En cada situación vivida, después de la lectura táctica correspondiente y la respuesta correcta de ver e intervenir técnicamente con cualquier parte de su cuerpo, todos los movimientos coordinados del portero ejecutados se traducen en acciones que vamos a evaluar principalmente con dos criterios básicos: la Eficacia, si el portero invierte un mínimo de energía e interviene rápido sin tener que estar mucho tiempo concentrado, y la Eficiencia, si lo hace con la velocidad y aceleración necesarias, y con un dominio del espacio de juego que le permita ubicarse con precisión y percibiendo todo lo que acontece en el terreno de juego desde esa posición.

Cada una de estas respuestas corresponde a una decisión que toma de forma simultánea entre varias opciones del juego, en base a elegir entre todos los aspectos que interactúan a la vez: compañeros, intenciones y opciones de juego por parte del poseedor del balón y el equipo rival, espacio, colocación, tiempo de respuesta,  etc., hasta saber qué hacer en ese instante. Por tanto, para calificar estas decisiones como acertadas o no, lo que nos preguntamos es: de entre todos los factores mencionados, ¿cuáles son los más importantes para determinar si la actuación es buena o inadecuada?

Al depender la propia intervención directa del portero de las posibles respuestas acordes a los problemas planteados, a modo de situación táctica colectiva por el equipo rival, ¿qué tienen en común ver con el ojo derecho o izquierdo para decidir blocar o realizar un pase corto con el pié al compañero más cercano? ¿Puede y debe ser el portero inteligente a nivel corporal? ¿qué parte del cuerpo deja libre de forma consciente para poder se más eficaz en determinadas  respuestas técnicas? ¿o lo hace de forma inconsciente?

Para contestar éstas y otras preguntas, debemos realizar un análisis del perfil del portero en la competición actual. Desde la perspectiva de la neuropsicología deportiva, empezaremos describiendo en el siguiente artículo qué es la lateralidad, cómo integrarla en la preparación técnico–táctica de este puesto especifico, y así conocer cada vez mejor al portero y a la persona, sabiendo cómo siente, piensa y actúa para desarrollar al máximo el potencial técnico–táctico que traen de serie, su talento.

En la imagen siguiente tienes el índice de contenidos que vamos a seguir en los siguientes post.

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