LATERALIDAD

El reaprendizaje de la emocion

El reaprendizaje de la emocion
05 Nov

En la competición actual, por la forma en la que resuelven los deportistas, futbolistas, y porteros en particular, los  problemas que les plantea la competición y por la rapidez en la que toman las decisiones en estos escenarios tan estresantes y tan difíciles de soportar en determinados momentos, pareciera que han nacido siendo emocionalmente inteligentes.

Y esto es así porque adquirieron estas habilidades de un modo inconsciente y fundamentalmente inadvertido para ellos, pero lo cierto es que nadie nace sabiendo cómo desarrollar las fortalezas propias, las de los demás o dirigir un equipo, por ejemplo. Esto es algo que aprendemos con la experiencia y el paso del tiempo.

En este aprendizaje tan primitivo, sabemos que existe una primera fase de toma de contacto con Ia habilidad, otra de practica y una última de dominio. La investigación realizada en este sentido ha puesto claramente de relieve que los grandes profesionales del deporte que son inteligentes a nivel emocional van haciéndose gradualmente a lo largo de su carrera deportiva en Ia medida en que van adquiriendo las competencias que les hacen sentirse tan eficaces. Todo este proceso hasta que dominamos nuestras emociones, o dicho en otras palabras, hasta el momento en que podemos sentirnos eficaces en esta competencia de un modo regular nos proporciona una visión muy exacta del proceso de desarrollo de Ia excelencia de la inteligencia emocional.

Ahora bien, ¿podemos ubicar físicamente esta habilidad en nuestra cerebro? La respuesta es SÍ. La neuroanatomía de la inteligencia emocional reside en los circuitos neuronales que conectan los centros ejecutivos del cerebro con el sistema límbico, responsable de administrar los sentimientos, las motivaciones y los impulsos. Y en este sentido, la investigación demuestra que Ia motivación, la practica y el feedback continuo de nuestras experiencias mejoran el aprendizaje de las habilidades emocionales que se asientan en esta zona de nuestro cerebro.

Si comparemos este tipo de aprendizaje que se desarrolla en la zona del neocórtex, responsable a su vez de las habilidades analíticas y técnicas, observamos que promueve Ia comprensión rápida de los conceptos estableciendo una amplia red de asociaciones de ideas en el cerebro. Y la verdad es que, cuando de lo que se trata es de aprender habilidades técnicas o analíticas, la eficacia del neocórtex es extraordinaria.

Pero lo importante es que, la velocidad de aprendizaje del cerebro emocional es mucho más lenta cuando se trata de reaprender habilidades profundamente grabadas en nuestro sistema límbico. Por esto cuando en determinados momentos del juego, en el caso del portero, lo mantienen bloqueado después de un error no forzado, para entrenar las habilidades de inteligencia emocional que le ayude a gestionar estas situaciones, requiere de un entrenamiento diferente del que precisa el cerebro pensante, porque la reeducación del cerebro emocional necesita mucha practica y mucha repetición.

El aprendizaje de estas habilidades en la vida adulta nos obliga a llevar a cabo una doble tarea: deshacernos de los hábitos que ya no nos sirven y reemplazarlos por otros nuevos. La motivación constituye un elemento fundamental para el desarrollo de estas habilidades porque, en tal caso, debemos trabajar mas duro y durante mas tiempo para modificar un habito que cuando lo aprendimos par vez primera.

El desarrollo, de Ia inteligencia emocional requiere de un deseo sincero y un esfuerzo decidido. No basta para ello con un breve seminario y os aseguro que tampoco es algo que pueda aprenderse leyendo un libro. El cerebro límbico aprende mas lentamente que el neocórtex y también requiere de mucha mas practica. Pero, aunque se necesite mas esfuerzo para consolidar una habilidad como Ia empatía que para aprender el análisis de los riesgos de las decisiones en una competición cualquiera, esto no significa que no pueda llevarse a cabo.

La solución al problema que plantean Ia mayor parte de los programas de formación para el desarrollo de las habilidades de la inteligencia emocional es diseñar objetivos que estén más orientados al cerebro límbico que al neocórtex. Por esto os animo a que entrenéis conmigo vuestro cerebro, con este programa que he diseñado especialmente para ello.

¿Te interesa? Consulta aquí el programa – Inteligencia emocional.

Espero verte pronto.

"En el deporte, lo más importante es tomar decisiones a tiempo. Para manejar esta precisión en escenarios continuamente cambiantes, los deportistas, deben: sentir que dominan su perfil corporal en coordinación con lo que ven, ser emocionalmente inteligentes y ser mentalmente fuertes. Principio fundamental del Entrenamiento en LATERALIDAD"

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