LATERALIDAD

[2] Clasificación de las lateralidades

[2] Clasificación de las lateralidades
26 Ago

Las lateralidades se clasifican y se entrenan de forma personalizada. Para que nos podamos hacer una idea gráfica de cómo evaluar las lateralidades, en la siguiente imagen podemos ver como desde el punto de vista biomecánico, es el plano sagital el que se utiliza primordialmente, ya que permite dividir al cuerpo imaginariamente, en  sentido antero–posterior a lo largo de la línea media (es decir, de delante hacia atrás), pudiéndolo dividir en dos partes iguales, derecha e izquierda.

Así la lateralidad dominante, la utilización del cuerpo izquierdo o derecho en situaciones de juego, que funcionan a  las órdenes del cerebro contralateral, permiten clasificar a los porteros en dos tipos denominados: homogéneos y cruzados.

  • Homogéneos: porteros que utilizan la misma parte del cuerpo para todas las tareas que realizan. Pueden ser diestros o zurdos.
  • Cruzados: Utilizan de forma cruzada las partes del cuerpo derecha e izquierda para las diferentes tareas que realizan. Por ejemplo ojo director derecho y pierna izquierda, o viceversa.

Para evaluar la lateralidad, empleamos diferentes pruebas y test preparados para valorar la lateralidad concreta. Así, para conocer la lateralidad del ojo director, utilizamos la Prueba de Sighting; el Test de J. Solin, para Hombro y Cintura. Para la lateralidad manual y podal, basta saber con qué mano comemos, cortamos con las tijeras o nos cepillamos los dientes, y para el pie, es suficiente con observar como el portero saca una pelota de debajo de una mesa y con el que golpea el balón. Para la pierna dominante, pedimos que salten en tijeras en el aire, o que simulen el movimiento si arrastran un patinete.

Indicar que las lateralidades de ojo, mano y pie son las más importantes, ya que el portero se relaciona con el juego a través de su cuerpo: entre la toma de información –lectura táctica– y la respuesta neuromotriz directa, está la interpretación que hace con su cuerpo del espacio y tiempo de juego. Resaltar además que, la dominancia visual está más asociada a la perceptiva que al ojo director. Así como para la lateralidad manual o podal, no solo hay que analizar la preferencia de utilizar una u otra, sino además las circunstancias y complejidad de las acciones en las que hay que elegir, también resulta crucial analizar cómo se percibe el campo visual desde donde se inician las opciones de juego hasta que el portero responde con una acción técnico-táctica concreta.

¿Cómo evaluar la dominancia Perceptiva u ocular?. Si el  lector toma un lápiz, sitúa la parte trasera en su nariz y emplaza la otra parte apuntando en dirección a un punto lejano dejándolo recto y alineado, al cerrar un ojo, el estimulo permanecerá fijo en ese punto, y al hacerlo con el contario se desplazará. El ojo que permanece en la marca seleccionada es el ojo director. Fagard, J. (2010). La consistencia para esta prueba es buena (Piran, Bighner, Cohesp, 1982), aunque recomendamos contrastar el resultado complementando mirar por un  telescopio, además de realizar ejercicios específicos de coordinación visual y motriz.

Las lateralidades de ojo, mano y pie indican que las asimetrías implicadas son responsables también del equilibrio y la postura corporal. El Portero de lateralidad diestra, zurda o cruzada, se relaciona con el juego a través de percepciones físicas, incluso antes de ver y así responde con una actuación motora directa, a lo que llamamos: comunicación corporal con el juego.

Los datos estudiados hasta el momento, apuntan a que el dominio del equilibrio es mejor en los diestros o zurdos homogéneos, por nivelar mejor el peso del cuerpo, que en los porteros de lateralidad cruzada. No obstante en acciones que requieren saltos y giros, la lateralidad cruzada permite realizar gestos más armoniosos. Los sistemas posturales y motores están programados desde los reflejos mas primitivos para los giros de cabeza y para las carreras en el sentido de las agujas del reloj.

Además, en función a las rotaciones axiales de los hombros, la cintura o a la elección de la pierna dinámica y la pierna de apoyo, aunque poco investigada, resulta ser determinante para la formación y el rendimiento el portero. Tal y como indican los expertos: el portero de fútbol debe elegir correctamente la técnica y hacerlo dentro de un espacio y tiempo adecuados, siempre activo mentalmente y corporalmente (Llopis, L.  2010). Ahora bien, aunque a simple vista parece sencillo entender las lateralidades ¿qué influencia ejerce en el rendimiento una lateralidad diestra o zurda?. ¿Homogéneos o cruzados?

Pensamos que la dificultad no está en la elección de la respuesta técnica (blocar, despejar, rechazar, etc.) sino en la colocación del portero antes de la respuesta técnica, por lo que cada vez cobra mas importancia articular la lateralidad desde etapas formativas y fortalecer así los reflejos primarios para realizar movimientos acrobáticos que sin duda, serán necesarios en el alto rendimiento.

En el próximo post, desarrollaremos la idea de cómo la lateralidad ayuda a desarrollar La inteligencia kinésico-corporal.

"En el deporte, lo más importante es tomar decisiones a tiempo. Para manejar esta precisión en escenarios continuamente cambiantes, los deportistas, deben: sentir que dominan su perfil corporal en coordinación con lo que ven, ser emocionalmente inteligentes y ser mentalmente fuertes. Principio fundamental del Entrenamiento en LATERALIDAD"

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