El equipo: un Cerebro colectivo

El equipo: un Cerebro colectivo

Cuando un equipo se encuentra en una situación adversa, tanto por la escasez de resultados como por el rendimiento del equipo, alejado de las expectativas depositadas en ellos, la ilusión lógica con la que debe afrontar la “semana siguiente”, debe ser de satisfacción por todo el trabajo realizado hasta el momento, para modificar los aspectos que crea el entrenador, y de convencimiento colectivo centrados en que pueden salir de esta situación en bloque.

Divertirse, en sentido etimológico, “es la acción de Salirse del Vértice”, algo así como romper de forma consciente, con el orden habitual del significado que le otorgamos a todo en general, y también en particular. Esta capacidad para sentir y disfrutar, radica en la sensación de hacer bien el trabajo y, es útil porque nos ayuda a desarrollar una actitud optimista e inteligente con la que enfrentar las adversidades.

Entrenar estas capacidades, tan necesarias para solventar con eficacia estas situaciones desfavorables, es necesario para ser hábil en el manejo y dirección de las emociones colectivas e individuales. El entrenador sabe reconocer que cuando el vestuario está “dolido” por las derrotas o empates consecutivos, lo más importante es dar un giro a la adversidad y creer que se puede salir de esta situación. Con opciones claras, debe dirigir esas sensaciones experimentadas por los futbolistas previamente, para convertirlas en razones de peso que promuevan el espíritu de lucha por la clasificación. Hay que ser ambiciosos y pensar en ganar. Mentalidad Colectiva.

En las situaciones más difíciles, es cuando vemos el carácter del equipo y la reacción esperada. El técnico debe hacer olvidar la clasificación y centrarlos en jugar los partidos tan difíciles que les quedan. Todo esto les tiene que servir para tener más confianza y ganas de conservar el estatus merecido.

Los optimistas, sonríen, como la afición cuando disfruta. Según Koestler (1996) la Risa es un acto reflejo y la Alegría, una respuesta emocional. De ahí la importancia de centrar al equipo en las sensaciones positivas que necesitan para mentalizarse de que pueden salir de esta situación. La oportunidad de vivir estas experiencias fortalecen a cada uno de los integrantes del equipo y cuerpo técnico, además de demostrar que, el optimismo y el convencimiento deben actuar como reflejos necesarios que muevan al equipo para cambiar la situación adversa. Porque al final, el Fútbol, entre otros muchos factores, es Velocidad y Precisión, cuestión de Técnica y de Perspectiva Táctica, dirigido siempre por un Cerebro Colectivo.

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Amalia Revuelta

Psicóloga Deportiva
Especialista Lateralidad